martes, abril 22, 2014

Angelino cuenta su experiencia como voluntario en Valparaíso

Con ayuda principalmente a los niños, Fabián Jiménez recorrió los cerros afectados por el incendio.
Con el paso de los días se sigue dimensionando lo que significó realmente el mega incendio que afectó a Valparaíso, lo que movilizó a personas de todo el país, con el fin de cooperar y entregar sus ayudas a los miles de damnificados.
Es así como el angelino Fabián Jiménez, quien lleva años dedicándose al tema del voluntariado, fue uno de los cientos que se dieron cita el fin de semana recién pasado.
Sobre su experiencia y lo que significó conocer en terreno esta cruda realidad conversó con LA TRIBUNA. Experiencia que, él mismo señala, superó a cualquier otra que hubiese vivido, ya fuera tras el terremoto del 2010 o el incendio en Quillón. “Era como ver un bombazo atómico, con todo devastado”, destacó.

-¿Cómo surgió la idea de viajar hasta Valparaíso?
En el tema del voluntariado, acá en Los Ángeles, llevo muchos años en esto y viví la experiencia del terremoto el 2010 y el incendio de Quillón.

 -¿Voluntariado en alguna institución?
Con experiencia en la Teletón, pero esta vez y la mayoría de las veces de forma independiente. Tenemos un grupo de amigos que vemos este tema.

 -¿Cuándo viajaste? 
El jueves en la noche viajé sin conocer Valparaíso, comencé a subir y me encontré con muchos voluntarios que estaban en lo mismo. Al comenzar a subir uno se da cuenta de la magnitud, porque comienzan a aparecer las casas quemadas, carbonizadas y llegar arriba, al cerro Ramaditas, por ejemplo, fue sorprendente, porque estaban los terrenos separados con las latas quemadas y la gente tratando de habilitar sus sitios para poner mediaguas.
En lo que además uno veía aparecer agrupaciones de voluntarios, las que –creo- superaban las 40, entre religiosas, universidades y otras.

-¿Tu ayuda fue orientada principalmente a los niños? 
Sí, a ellos, las que podría haber dejado en algún centro de acopio, pero la idea era interiorizarse en lo que pasa arriba, y saber a quién iban dirigidas. Ver lo que necesitaban los niños, ya que, por ejemplo, en un momento encontré a un niño aburrido jugando con tierra, mientras su papá trabajaba preparando el terreno, y justo andaba con un juego de soldaditos de plástico y se lo regalé. Él quedó fascinado. Así también está el caso de otra niñita a la que le regalé un cuaderno con lápices de colores, lo que refleja que estando en el terreno y viendo lo que pasa, uno puede dirigir de mejor forma la ayuda.
Lo que es un tema importante ya que en un comienzo se habló de 7 mil a 8 mil visitantes, con una población regional que supera un millón de habitantes, que si uno lo evalúa, una campaña sólo con ellos cubría la necesidad inmediata.

-Tú que llevas un tiempo dedicándote a esto del voluntariado, ¿a qué crees que se debió que esta campaña en especial tuviera tanta repercusión? 
Creo que tiene que ver con la identificación que uno tiene con la zona, es mucha la gente que va a vacacionar.

 -¿Qué fue lo que más te impactó?
Era como un bombardeo atómico, no quedó nada que pudiera servir, sólo latas quemadas, es como si uno ahora fuera a instalarse a una cancha de fútbol con un par de cosas para comenzar algo. Había visto por las noticias pero estar ahí es algo muy distinto, ni siquiera las cenizas estaban.

- La recepción de la gente, ¿cómo fue?
Hay un fenómeno que vi en Dichato y ahora lo volví a ver, la gente pedía lo justo y necesario, muchas veces me ofrecieron agua, comida. Lo otro que me llamó la atención fue el relato de uno de los damnificados, que me dijo: “Es distinto cuando se te quema tu casa, pero cuando tú ves que el fuego viene bajando hacia tu casa, que no sabes si se quemará o no, es mucho peor esa espera”. Por eso había mucha gente aún muy para dentro con el tema.

El C-H-I DE UN NIÑO
“Una de las cosas que me sorprendió, es el ánimo de la gente, sobre todo de los niños, incluso hay un momento en que un niño se paró en una estructura que quedaba y gritó un C-H-I, y todos desde los cerros le respondían”, destacó Fabián Jiménez.


Lectura de fotos: Las fotografías muestran las jornadas voluntarias y lo que se vive hoy en los cerros, imágenes captadas por Fabián Jiménez en su recorrido del fin de semana.